resistencia de contacto

Resistencia eléctrica en el punto de unión entre dos conductores —contactos de un interruptor, empalmes, conexiones— medida en microohmios.

Donde dos conductores se tocan aparece siempre una resistencia adicional, causada por la superficie real de contacto, que es mucho menor que la aparente, y por las capas de óxido o suciedad intercaladas. En un interruptor en buen estado está en el rango de decenas de microohmios.

Importa porque la potencia disipada crece con el cuadrado de la corriente: unos pocos microohmios de más en una barra que conduce miles de amperios se traducen en calentamiento local, oxidación acelerada y, en el límite, en la fusión del contacto. La termografía detecta el síntoma; la medida de resistencia de contacto, la causa.

Se mide con un microóhmetro que inyecta corriente continua elevada, típicamente de 100 A a 600 A, por el método de los cuatro hilos. La corriente alta es imprescindible: solo así se rompen las películas superficiales y la lectura refleja el comportamiento real en servicio.

Equipos para esta medida

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