Vídeo: D-TEK
D-TEK: detector de fugas de SF6 y monitor portátil en un solo equipo de mano, que primero encuentra la zona de una fuga, con lectura en ppm, y después el punto exacto. Cómo detecta el SF6 por absorción infrarroja, cómo funcionan sus dos modos y cómo buscar con él.
Vídeo generado con IA. La información debe ser validada por un ingeniero de Amperis.
Ver la ficha del producto: D-TEK: detector de fugas de SF6
Transcripción del vídeo
Un instrumento de mano que primero encuentra la zona de una fuga y después el punto exacto. Cómo detecta el SF6, cómo funcionan sus dos modos y cómo buscar con él. Cuando el gas se escapa de un interruptor o de un compartimento de aparamenta, no se reparte por igual. La concentración es mayor cerca del origen. Un detector clásico sólo responde sí o no en la punta de su sonda, así que en una instalación grande la búsqueda puede llevar mucho tiempo.
La solución es seguir primero la concentración, y localizar el punto después. Detecta con un sensor infrarrojo. El aire aspirado pasa por una celda de medida atravesada por luz infrarroja. El aire limpio la deja pasar toda hasta el detector. El SF6 y los refrigerantes absorben parte de esa luz, y la caída de la señal es la medida. Como no se consume nada, la sensibilidad no se degrada con el tiempo. Así que funciona como dos instrumentos.
En el modo de búsqueda de nube, se comporta como un monitor portátil y muestra la concentración en partes por millón, para encontrar la zona donde hay más gas. En el modo de localización, funciona como un detector de fugas clásico, para aislar la junta o el racor exacto. Y un modo de cero manual da al operador el control de la línea base. El instrumento, una sonda flexible de 43 centímetros, con la punta por donde se aspira el gas, una pantalla LCD grande y fácil de leer, y dos teclas de bajo, modo, y sensibilidad y cero.
Pesa 500 gramos y se maneja con una mano. En el modo de búsqueda de nube, la pantalla muestra una lectura grande en partes por millón, con una resolución de 1 y el máximo alcanzado. No hay ajuste de sensibilidad, recorra despacio la zona sospechosa y siga el número. Cuanto más sube, más cerca está. Si la lectura no se estabiliza, pase unos minutos al aire limpio. Una vez en la zona, cambia al modo de localización. Una gran barra indicadora sustituye al número,
y la sensibilidad se ajusta por pasos hasta super, la más sensible. El cero automático compensa el gas que ya hay en el ambiente. De modo que solo se ve el gas adicional de una fuga. En el modo de cero manual, una pulsación de la tecla de sensibilidad y cero fija la línea base. Una búsqueda sigue siempre el mismo orden. Encienda al aire limpio. Recorra la instalación en modo de búsqueda de nube, vigilando el número.
Deténgase donde alcanza el máximo. Cambia localización y mueva la punta despacio por cada junta, brida y válvula de esa zona. Confirme el punto y márquelo para la reparación. El sensor estándar detecta SF6 y los refrigerantes y mezclas tradicionales, CFC, HCFC, HFC y HFO. Dos sensores opcionales lo amplían, uno para dióxido de carbono y otro para refrigerantes inflamables.
El sensor es un cartucho que se cambia en campo en segundos, sin herramientas. La sensibilidad se ensaya según la norma EN 14624. Para el SF6, 5 gramos al año. Para el R134a, 1 gramo al año, y medio gramo para el R1234yf. El dióxido de carbono y los inflamables necesitan sus propios sensores. El mantenimiento es ligero. El sensor dura hasta 2000 horas y mantiene su sensibilidad. Un filtro hidrófobo lo protege.
Si el tejido blanco se ve descolorido, coloque un filtro nuevo. Los recambios vienen en el kit. Y una vez al año, verifique el detector con una fuga de referencia calibrada. La batería de iones de litio dura unas 8 horas en búsqueda de nube y 10 en localización. Una batería descargada llega al 80% en unas 2 horas y se carga por completo en 3. Y el detector sigue funcionando mientras carga por USB use solo un cargador certificado de 5 voltios y 1 amperio.
La propia batería se cambia en campo. Se entrega en un maletín robusto con el detector, el sensor infrarrojo de refrigerantes, la batería, filtros de recambio, cargadores de pared y de coche, la sonda extralarga y auriculares. Un límite que hay que respetar, no está certificado para atmósferas explosivas. Compruebe la normativa local antes de trabajar en una zona clasificada. Donde se usa, fugas de SF6 en interruptores, aparamenta y GIS, circuitos de refrigeración y aire acondicionado,
revisiones periódicas de instalaciones y, con el sensor adecuado, sistemas de dióxido de carbono. Detección de fugas de SF6 de Amperis.