Vídeo: B100
B100: monitor electrónico de temperatura para transformadores de potencia. Por qué el punto caliente marca el envejecimiento, qué mide, cómo gobierna la refrigeración y cómo se instala.
Vídeo generado con IA. La información debe ser validada por un ingeniero de Amperis.
Ver la ficha del producto: Dynamic Ratings B100: monitor electrónico de temperatura (ETM)
Transcripción del vídeo
Qué decide cuánto dura un transformador de potencia, y el instrumento que lo mide, lo registra y actúa en consecuencia. Empecemos por el activo, no por el instrumento. Un transformador de potencia no es una sola máquina: es un conjunto de subsistemas, y su estado vale lo que vale el peor de ellos. Devanados y aislamiento, pasatapas, regulador en carga, aceite, refrigeración. De todos ellos, el que decide en silencio la vida de la máquina es la temperatura dentro del devanado.
Porque el coste del calor no es lineal. Según la guía de carga IEC, cada 6 grados por encima de 98 duplican la velocidad a la que envejece el papel. Nada lo devuelve. Y sin embargo, un transformador se protege normalmente con relojes mecánicos. Se agarrotan. Y cuando uno se agarrota, nada lo avisa: la aguja simplemente se queda donde está, los ventiladores dejan de ser llamados, y el transformador funciona sin protección durante meses. Este sustituye hasta 5 de esos relojes.
Aceite superior, el punto caliente de hasta 3 devanados, el diferencial del regulador en carga, el control de refrigeración y los contactos de alarma y disparo, todo desde una sola caja. El punto caliente está dentro del devanado, y ahí no se puede poner ninguna sonda. Así que se calcula: a partir del aceite superior que sí puede medir, de la intensidad de carga que sí puede medir, y del gradiente que el fabricante obtuvo en el ensayo de calentamiento. La temperatura dice que el transformador está caliente. El gas dice por qué.
El hidrógeno es el primer gas que produce un defecto, y aparece mucho antes que cualquier otro. Y con el sensor combinado, también la humedad, que es lo que baja en silencio la rigidez dieléctrica del papel y hace más probable el siguiente defecto. Todo lo que sabe se ve de 3 maneras: en la pantalla delante del transformador, en páginas web desde su propia red, y en el SCADA. Y en el transformador nadie necesita un portátil:
Cuatro teclas llegan a todo el menú. Se monta de 3 formas, y la versión de intemperie se pensó para reformas: un kit de montaje magnético y una sonda de aceite magnética permiten sustituir un reloj viejo sin taladrar la cuba. Y los números que deciden si encaja en su instalación. Un último detalle de producto, y es el que responde al reloj agarrotado. Si el propio monitor tiene un problema, lo dice, y su contacto a prueba de fallos arranca la refrigeración.
Ahora, qué lleva dentro y cómo se configura. Se abre y hay una sola placa. El procesador y la memoria arriba, los relés en fila, y todas las conexiones de campo en regletas enchufables a lo largo del borde inferior, de modo que una tarjeta se cambia sin tocar el cableado. Esas regletas son el instrumento entero, así que conviene saber para qué es cada grupo antes de abrir un solo prensaestopas. El montaje. Cuatro agujeros, la plantilla de taladrado que viene con el equipo, y una medida que la gente olvida:
deje holgura a la izquierda y por debajo, o la puerta no abrirá y los prensaestopas no admitirán la curva del cable. Luego la alimentación. Admite casi cualquier cosa, pero lea la etiqueta de dentro de la envolvente en vez de suponer: la entrada depende de cómo se construyó esa unidad concreta. Y cablee todo lo demás antes de darle tensión. Una palabra sobre el cableado de campo. Cable apantallado en las sondas, pantallas a tierra en el
espárrago de tierra, y punteras en todo conductor de hilos. Es la diferencia entre una temperatura estable y una que baila. La configuración es un navegador y un cable: un USB normal al puerto de servicio, y todo son páginas web. Empieza por las temperaturas. La primera sonda es siempre el aceite superior. La segunda la elige usted: cuba del regulador, ambiente, o ninguna. Y aquí está el ajuste que la gente hace mal. Cada alarma tiene una consigna y una banda.
Se activa por encima de la consigna, pero no se desactiva hasta que la temperatura ha bajado de la consigna menos la banda. Ese hueco es lo que evita que un grupo de ventiladores arranque y pare cada 30 segundos. Luego las entradas de intensidad, que es donde vive de verdad el cálculo del punto caliente. La intensidad nominal y las relaciones de los transformadores de intensidad vienen del transformador.
El gradiente y la intensidad de ensayo vienen de su informe de ensayo, y tienen que estar bien, porque todo lo demás depende de ellos. Las salidas se cablean después en software, no en cobre. Cualquier alarma puede accionar cualquier relé, y un relé puede esperar a 2 o 3 condiciones a la vez. Comunicaciones. Un camino Ethernet, un camino serie, y en la tarjeta serie dos microinterruptores que deciden si el enlace es de dos o de 4 hilos y si esta unidad es la que lleva la resistencia terminal.
Y por último, la puesta en servicio: el puñado de cosas que es fácil dejar sin hacer y caro dejar sin hacer. Monitorización de transformadores, de Amperis.