El ensayo de capacidad descarga el banco a corriente constante desde plena carga hasta la tensión final de descarga, midiendo el tiempo que tarda. El producto de corriente por tiempo son los amperios-hora reales, que se comparan con el valor de placa corregido por temperatura.
Es la única prueba que responde de verdad a la pregunta que importa en un sistema de respaldo: cuánto tiempo aguantará el banco cuando falle la alimentación. La tensión en flotación, la impedancia interna y la conductancia son indicadores útiles y rápidos, pero ninguno sustituye a la descarga real.
La IEEE 450 para baterías ventiladas y la IEEE 1188 para las de válvula regulada fijan la periodicidad y el criterio: se considera fin de vida cuando la capacidad baja del 80 % de la nominal, porque a partir de ahí la caída se acelera. La corriente de descarga habitual corresponde al régimen C/8 o C/10.