Un aislamiento ideal sometido a tensión alterna se comporta como un condensador puro y la corriente adelanta exactamente 90° a la tensión. En uno real hay pérdidas y ese desfase es algo menor; la tangente del ángulo que falta, delta, cuantifica cuánta energía se disipa en calor dentro del dieléctrico. De ahí los nombres tangente de delta y factor de disipación.
Es una de las pruebas más sensibles que existen para aislamientos de transformadores, pasatapas y máquinas, porque detecta degradación difusa en todo el volumen del material, no solo un defecto puntual. Los valores típicos van de menos del 0,5 % en un aislamiento nuevo a varios por ciento en uno muy deteriorado.
Se mide aplicando tensión alterna, a menudo a 10 kV, y comparando con un patrón de referencia. Como depende fuertemente de la temperatura, el resultado se corrige a 20 °C antes de compararlo con el histórico del equipo o con sus unidades gemelas.