Vídeo: PADD
PADD: detector de defectos en pararrayos para líneas aéreas en tensión de hasta 69 kV, que encuentra el único pararrayos defectuoso por contacto directo con el conductor. Cómo se usa desde una pértiga y cómo se leen sus seis niveles.
Vídeo generado con IA. La información debe ser validada por un ingeniero de Amperis.
Ver la ficha del producto: Detector de defectos sobre pararrayos PADD
Transcripción del vídeo
Cómo encuentra el PADD el único pararrayos defectuoso de una línea de media tensión en servicio, cómo se usa desde una pértiga y cómo se leen sus 6 niveles. Un pararrayos de óxido metálico con un defecto puede desarrollar descargas parciales, en su interior o en su superficie. Esas descargas radian radiofrecuencia y aparecen como interferencias en la radio, las comunicaciones y la televisión. Llega la queja, pero la fuente es muy difícil de encontrar. Los equipos direccionales de radiofrecuencia apuntan a una zona,
donde puede haber varios pararrayos. El PADD trabaja al revés: por contacto directo, sobre el conductor junto a cada pararrayos. Así sabe exactamente cuál es el defectuoso, y solo se cambia ese. Trabaja en líneas aéreas de hasta 69 kilovoltios, 45 kilovoltios fase-neutro. Seis niveles en dos zonas de color, con indicación visual y sonora. Autocomprobación integrada y una sola pila alcalina de 9 voltios. El electrodo de gancho va sobre el conductor. La etiqueta del cuerpo lleva la leyenda de los 6 niveles y el LED de estado.
Abajo, el adaptador universal para pértiga aislante. Todo el equipo es muy ligero, para manejarlo en el extremo de una pértiga larga. La lectura es un patrón de luces intermitentes. 1, 2 o 3 luces azules son los 3 niveles bajos. 1, 2 o 3 luces rojas son los 3 niveles altos. Con actividad muy alta suena además una señal, de modo que el operario no necesita ver el equipo para saberlo. Un LED verde indica el estado del equipo.
Si parpadea despacio, está en espera. Fijo, detecta más de 4 kilovoltios en el conductor. Si parpadea rápido, la pila está baja y hay que cambiarla antes de seguir. El electrodo estándar es un gancho de 60 milímetros, que se cuelga del conductor desnudo. La alternativa es un electrodo en forma de Y, cuando la disposición del conductor o del accesorio lo aconseja. Los dos viajan en la maleta con el equipo.
Antes de subir a la línea: montar el electrodo, comprobar la pila y ejecutar el Auto-Test, que confirma que el detector funciona. Después, fijar el equipo a la pértiga aislante con su adaptador universal. Dónde tocar: el gancho va sobre el conductor desnudo, lo más cerca posible del pararrayos que se comprueba. El LED verde queda fijo al detectar la tensión de línea. Se lee el nivel y se pasa al siguiente pararrayos, uno a uno.
El operario se queda en el otro extremo de la pértiga aislante. La lectura del resultado es directa. Los niveles azules indican actividad baja. Los rojos, actividad alta, y en lo más alto de la escala se suma una señal sonora. Como cada pararrayos se comprueba en su propio conductor, el que destaca es la fuente. El mismo principio sirve para otros accesorios de media tensión en servicio: transformadores secos, pasatapas y aisladores,
siempre por contacto sobre el conductor junto a la pieza que se comprueba. Cuatro normas. Solo en líneas de hasta 69 kilovoltios. Siempre desde una pértiga aislante, nunca con la mano. Seguir las normas de trabajos en tensión de la instalación. Y ejecutar el Auto-Test antes de cada inspección. Se usa para encontrar el pararrayos que causa interferencias de radio o televisión, y en programas de mantenimiento preventivo de pararrayos en redes aéreas de distribución, junto con los demás accesorios de media tensión.
Detección de descargas parciales, de Amperis.