Vídeo: PXDP-II
PXDP-II: detector portátil de descargas parciales para cables, celdas y máquinas, que mide en dB y, una vez calibrado, en pC. Qué son las descargas parciales, cómo se conecta cada sonda y cómo se interpreta lo que muestra el equipo.
Vídeo generado con IA. La información debe ser validada por un ingeniero de Amperis.
Ver la ficha del producto: Detector de descargas parciales PXDP-II
Transcripción del vídeo
Qué son las descargas parciales, cómo las capta el PXDP-II en cables, celdas y máquinas, y cómo se interpreta lo que muestra. Una descarga parcial es una pequeña ruptura en un aislamiento que no llega a unir los conductores, así que nada dispara. Pero se repite en cada ciclo y va comiéndose el aislamiento poco a poco. Tres familias: descargas internas, en huecos y grietas, típicas de los empalmes de cable; descargas superficiales, en aisladores húmedos o sucios;
y efecto corona, en puntas en el aire, que se oye sobre todo como ultrasonido. Mide en decibelios, y en picoculombios una vez calibrado. 60 decibelios de rango dinámico, 5 picoculombios de sensibilidad, de 300 kilohercios a 70 megahercios de ancho de banda y 7 horas y media de batería. Arriba, SENSOR, donde entra cualquier sonda, y REF, un impulso de referencia para los autotest. Bajo la pantalla, las teclas de menú, la retroiluminación y el encendido. El altavoz ayuda a distinguir la descarga del ruido.
Un equipo, muchas sondas: sensores capacitivos y diferenciales para empalmes, TEV y acoplador bifásico para celdas, pinzas HFCT para las bajadas de tierra, sensores acústicos y una sonda sniffer para máquinas. El modo normal muestra varios ciclos y el nivel de pico. El modo pico-ángulo se sincroniza con la red y promedia el pico cada 3 grados: el ruido aleatorio se difumina y las descargas se acumulan en ángulos fijos. Eso es lo que las distingue. En un empalme de cable, primero un autotest:
el sensor, alrededor del módulo de referencia en REF, debe leer dentro de la tolerancia marcada. Después el filtro pasabanda va en SENSOR, el cable del sensor sobre él, y el sensor, en su pértiga aislante, alrededor del empalme. Un empalme se mide en 4 puntos, de un extremo a otro, y un codo en dos, abajo y arriba. La pantalla da un nivel en decibelios y el altavoz un sonido: las descargas crepitan de forma repetitiva.
En una subestación ruidosa, dos sensores trabajan en diferencial: las posiciones 1 y 2 leen cada sensor y la 3 los resta. El ruido compartido baja 10 decibelios o más. Una descarga bajo un solo sensor no baja. En una celda con envolvente metálica, una descarga interna envía tensiones transitorias al exterior de la envolvente. El atenuador de 20 decibelios va en SENSOR, el cable de la sonda sobre él, y la sonda TEV se sujeta con su imán a la celda.
El acoplador bifásico aprovecha las tomas capacitivas de los indicadores de tensión. Primero el módulo de tierra magnético en el armario, con la pinza al borne de tierra. Luego el rojo en la línea uno, el negro en la dos y la salida, por el filtro, a SENSOR. Una descarga también envía impulsos de corriente hacia tierra. La pinza HFCT se abre alrededor de la bajada de tierra del cable, sin tocar partes en tensión.
El filtro pasabanda va en SENSOR y el cable coaxial lo une a la pinza. En máquinas rotativas, la sonda sniffer de efecto corona recorre el devanado del estátor. Primero la tierra: el cable de tierra de REF a la tierra de la máquina. Después la sonda en SENSOR. Al pasarla por las ranuras, el nivel sube sobre un defecto. El efecto corona y las descargas superficiales también producen ultrasonido. El módulo acústico va encima del equipo. La sonda de contacto se apoya en las envolventes, y la parábola,
con su puntero láser, localiza fuentes en líneas aéreas a distancia. Fuera de línea, se convierte en un sistema de ensayo en picoculombios. El objeto se alimenta con una fuente libre de descargas a través de un acoplador capacitivo. El calibrador inyecta 200 picoculombios para fijar la escala, y luego la tensión se sube paso a paso. Los niveles son relativos, así que cada instalación tiene su valor normal. En empalmes, 1 20 decibelios por encima de lo normal es sospechoso; en codos, 10.
Mida una vez al año, en el mismo orden, y siga la tendencia en el software de PC. Cuatro reglas. Las sondas nunca tocan partes en tensión: solo aislamiento o envolventes puestas a tierra. Trate todo borne como si estuviera en tensión. Nada de atmósferas explosivas. Y consulte al operador antes de usar las tomas de los indicadores. Se usa en el control de calidad de equipos de media y alta tensión, para revisar empalmes y codos al construir o reparar una red,
para seguir el envejecimiento del aislamiento y como comprobación de seguridad antes de trabajar en tensión. Detección de descargas parciales, de Amperis.